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¿Cuándo merece la pena mirar tu tarifa de luz?

No hace falta estar pendiente de la factura todos los meses. Pero hay tres momentos en los que sí conviene pararse a mirarla, y son casi siempre los mismos.

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Raúl RuizAsesor energético · RC Energía · Almería

La mayoría de la gente no revisa su tarifa de luz porque sí, un domingo cualquiera. La revisa porque algo la ha empujado a hacerlo. Y en los años que llevo mirando facturas en Almería, ese empujón casi siempre es uno de estos tres. Ni más complicado ni más raro que esto.

1. Te avisan de que tu contrato se renueva

Es el más habitual. Llega una carta, un correo o un mensaje: tu permanencia termina y el contrato pasa a otras condiciones. La comercializadora no está obligada a que esas condiciones nuevas sean mejores, solo a avisarte con antelación de que van a cambiar. Muchas veces el precio de la renovación es bastante más alto que el que firmaste el primer año, precisamente porque aquel precio era una oferta de entrada.

Este es el momento más fácil de aprovechar, porque tienes la fecha exacta y tiempo por delante. No hace falta esperar a que llegue la renovación aplicada para actuar: en cuanto veas el aviso, es buen momento para comparar qué hay en el mercado y decidir si te quedas o cambias.

2. Te llaman o llaman a tu puerta con una oferta

El segundo caso más común. Alguien te ofrece un precio mejor que el que tienes ahora mismo, normalmente por teléfono o de puerta en puerta, y hay que decidir en el momento. Aquí el problema no es que la oferta sea mala, muchas veces no lo es, sino que la estás comparando solo con lo que ya tienes, sin mirar qué más existe.

La pregunta que de verdad hay que hacerse no es "¿esto es mejor que lo que tengo?", sino "¿esto es lo mejor que puedo conseguir?". Y esa segunda pregunta no se responde en la puerta de casa con el teleoperador esperando una firma. Se responde comparando con calma, con la factura delante.

3. Un mes la factura se dispara sin explicación

El tercer disparador es distinto: no llega ningún aviso, simplemente un mes pagas bastante más que el anterior sin haber cambiado tus hábitos. A veces tiene una explicación sencilla, como más consumo por el calor o el frío. Pero otras veces la causa está en el contrato, no en el consumo: una renovación silenciosa, un cambio de condiciones que pasó desapercibido, o una potencia contratada que nunca se ajustó bien. Si te ha pasado esto, tienes la lista completa en qué hacer cuando la factura de luz llega muy alta.

El consejo de RC: los tres casos comparten algo importante: en ninguno tienes por qué decidir con prisa. Cambiar de compañía no corta el suministro ni un segundo, así que siempre hay margen para comparar con calma antes de firmar nada, aunque quien te llame insista en que es "solo hoy".

Antes de decidir, dos cosas que conviene tener claras

En cualquiera de los tres casos, hay dos preguntas previas que conviene responder antes de comparar precios. La primera es si estás en mercado libre o en PVPC, porque no se comparan igual: te lo explico en mercado libre o regulado, cuál conviene más. La segunda, si lo que más te conviene es un precio fijo o uno que varíe cada hora, que depende sobre todo de tu perfil de consumo: eso lo tienes en PVPC vs tarifa fija.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) mantiene un comparador oficial de ofertas de luz y gas, gratuito y sin ningún interés comercial en recomendarte una compañía u otra. Es la referencia con la que puedes contrastar cualquier oferta que te hagan, incluida la nuestra.

Si estás en alguno de estos tres momentos y no sabes por dónde empezar, mándanos tu factura por WhatsApp. En menos de 24 horas te decimos si conviene moverse o quedarte donde estás. Gratis y sin compromiso.

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