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Cómo comparar tarifas de luz de verdad (y qué se le escapa a un comparador)

Comparar tarifas suena a mirar el precio del kWh y quedarte con el más bajo. Eso es justo lo que hace que mucha gente cambie de compañía y acabe pagando lo mismo o más.

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Raúl RuizAsesor energético · RC Energía · Almería

Llevo años revisando facturas y la escena se repite. Alguien compara tarifas, ve un precio del kWh más bajo que el suyo, cambia, y tres meses después paga lo mismo. No le han engañado: ha comparado una sola cifra de las cinco que deciden lo que pagas.

Esto no es una lista de las tarifas más baratas de este mes. Esas listas caducan en semanas. Es cómo se compara, qué hay que mirar en tu propia factura y qué no puede ver un comparador por muy bueno que sea.

Lo primero: el precio del kWh es la parte pequeña

En una factura de luz hay dos precios, no uno. Y el que casi nadie mira suele ser el que más margen tiene.

El término de energía es lo que pagas por cada kWh que consumes. Es el que sale en los anuncios y el que compara todo el mundo.

El término de potencia es lo que pagas por tener contratados unos kW disponibles, los uses o no. Es un coste fijo: si te vas un mes entero de vacaciones y no enciendes nada, ese importe llega igual. Por eso ajustar la potencia contratada suele ser el ahorro más rápido de conseguir y el que nadie te ofrece: no hace falta cambiar de compañía para hacerlo.

Una tarifa con el kWh barato y la potencia cara puede salirte peor que una con el kWh algo más alto y la potencia ajustada. Depende de cuánto consumes. Comparar solo el kWh es como elegir coche por el precio de la gasolina.

Los cinco conceptos que hay que comparar

Cuando tengas dos ofertas delante, estas son las cinco cosas que deciden cuál es mejor para ti:

  • Término de energía (€/kWh). Si la tarifa tiene discriminación horaria, no es un precio sino tres. Compararlos por separado o no estás comparando nada.
  • Término de potencia (€/kW y día). Multiplícalo por los kW que tienes contratados y por los 30 días del mes. Ese número lo pagas aunque no enciendas la luz.
  • Peajes e impuestos. Son iguales para todos y no los fija la compañía. Si una oferta parece mucho más barata por aquí, es que están presentando los números de otra manera.
  • Servicios añadidos. Mantenimiento, seguros, asistencia. Aquí es donde se esconden cinco o diez euros al mes que no aparecen en la comparativa del precio del kWh.
  • Permanencia y cuánto dura ese precio. El más importante y el que menos se lee. Hay ofertas excelentes que duran doce meses y luego pasan a la tarifa estándar de la compañía sin que nadie te avise.

PVPC o mercado libre: no hay una mejor, hay una que te encaja

El PVPC es la tarifa regulada. El precio cambia cada hora según el mercado mayorista. Cuando el mercado baja, tú lo notas el mismo mes. Cuando sube, también.

El mercado libre es el resto: cada comercializadora pone su precio, normalmente fijo durante un periodo.

El PVPC tiene sentido si puedes mover consumo a las horas baratas y no te importa que la factura varíe de un mes a otro. El precio fijo tiene sentido si prefieres saber lo que vas a pagar aunque algunos meses te salga algo más caro. Lo tienes desarrollado en PVPC frente a tarifa fija.

Lo que no tiene sentido es elegir uno u otro porque alguien te ha dicho por teléfono que es lo mejor. Eso depende de cómo consumes tú.

La discriminación horaria solo sirve si puedes mover el consumo

Desde 2021 todas las tarifas domésticas tienen tres periodos, y la diferencia entre ellos es grande:

PeriodoCuándoPrecio
Punta10:00–14:00 y 18:00–22:00, laborablesEl más caro
Llano08:00–10:00, 14:00–18:00 y 22:00–00:00, laborablesIntermedio
Valle00:00–08:00 a diario, más fines de semana y festivosEl más barato

Programar lavadora y lavavajillas en valle puede recortar la factura entre un 20 y un 30%. Pero si trabajas desde casa y tu consumo cae de lleno en punta, una tarifa con tres precios te perjudica frente a una de precio único. Antes de elegir hay que saber en qué franjas consumes de verdad, y eso está en tu factura, no en una suposición.

Las señales de que estás pagando de más

Si te reconoces en dos o más de estas, hay margen casi seguro:

  • Llevas más de un año sin mirar la factura ni cambiar nada.
  • Entraste con una oferta o un descuento de bienvenida.
  • No sabes cuántos kW tienes contratados.
  • En tu factura hay conceptos que no sabes qué son.
  • Nunca te ha saltado el diferencial por juntar electrodomésticos.
  • Te cambiaste por teléfono y no recuerdas qué firmaste.

Esa quinta es más reveladora de lo que parece: si nunca salta, lo normal es que tengas más potencia contratada de la que necesitas, y eso lo estás pagando todos los meses.

Por qué un comparador no basta

Un comparador online hace bien una cosa: ordenar ofertas públicas por precio. Lo que no puede hacer es comparar para ti, y conviene entender por qué.

Ordena a partir de un consumo tipo. Le dices cuántos kWh gastas al mes, o se lo inventa con una media, y calcula sobre eso. Pero dos casas con el mismo consumo mensual y horarios distintos no tienen la misma mejor tarifa.

No sabe qué potencia tienes contratada, ni si está sobredimensionada. Compara tarifas, no tu contrato.

No ve lo que ya estás pagando de más. Servicios añadidos, un alquiler de equipo, una penalización por reactiva en el caso de un negocio. Esos conceptos no entran en la comparativa porque el comparador no tiene tu factura.

Y no se acuerda de ti dentro de un año. Cuando se acabe el precio de entrada y pases a la tarifa estándar, el comparador no te avisa. Esa es, con diferencia, la forma más común de acabar pagando de más sin haber hecho nada mal.

Dicho de otra forma: un comparador te dice qué ofertas hay. No te dice cuál encaja con tu factura ni te vuelve a mirar cuando cambian las condiciones.

Tres casos, tres respuestas distintas

Un hogar con la casa vacía de 9 a 18. Casi todo el consumo cae en valle y en punta de tarde. Aquí la discriminación horaria suele compensar, y la potencia es lo primero que hay que revisar porque el pico lo marcan tres electrodomésticos que rara vez coinciden.

Un autónomo o un pequeño local. El consumo cae de lleno en punta y eso no se puede mover: el negocio abre cuando abre. Lo que sí se revisa es la potencia por periodo y si la tarifa es la que le toca, porque a partir de cierto consumo se pasa de 2.0TD a 3.0TD y eso cambia toda la factura. Lo tienes en luz para negocios y autónomos.

Una vivienda con placas solares. Aquí comparar por el precio del kWh es lo menos importante. Lo que decide es a cuánto te compensan el excedente y si esa compensación cubre solo la energía o también el término de potencia y los impuestos. Es un mundo aparte y está en placas solares en Almería.

Cómo comparar en diez minutos con tu factura delante

Si quieres hacerlo tú, este es el orden que funciona:

  • Busca la potencia contratada en kW y el precio por kW y día. Multiplica por 30.
  • Busca el término de energía. Si hay tres precios, anota los tres.
  • Mira si hay servicios añadidos y cuánto suman al mes.
  • Busca la fecha de alta o de última renovación. Si hace más de un año, tu precio de entrada probablemente ya expiró.
  • Compara esos cuatro datos con la oferta nueva, no solo el kWh.

Si al terminar no sabes responder "¿cuánto pago de potencia al mes?", no has comparado todavía. Y si quieres verlo con tus propios números, puedes mandarnos la factura para que la analicemos.

Lo que hacemos nosotros, para que sepas en qué se diferencia

En RC Energía comparamos más de 30 tarifas de distintas comercializadoras, pero el punto de partida es tu factura real, no un consumo tipo. Miramos la potencia contratada, en qué franjas gastas, qué servicios llevas pagando y cuándo vence tu precio actual.

En el 80% de las facturas que revisamos encontramos margen de ahorro. Eso no significa que en la tuya lo haya: si no lo hay, te lo decimos y no pasa nada. La revisión no cuesta nada en ningún caso.

Y la parte que no hace ningún comparador: estamos pendientes de la fecha en que se te acaba la oferta y te llamamos con algo mejor antes de que te suba. Tú no tienes que acordarte de nada.

¿Comparamos tu tarifa con tu factura de verdad?

Mándanos tu última factura de luz y en 24 horas te decimos qué estás pagando de potencia, qué estás pagando de energía, qué conceptos sobran y si hay una tarifa que te encaje mejor. Sin coste y sin compromiso, decidas lo que decidas después.

Comparar mi tarifa con mi factura