Cómo ahorrar en la factura de luz: por dónde se va el dinero
Apagar luces y desenchufar el móvil no te va a cambiar la factura. Lo que la cambia son tres números que casi nadie mira. Esto es lo que hay detrás de cada uno y cuánto se puede recortar en cada sitio.
RC Energía
La mayoría de consejos para ahorrar luz que circulan por internet hablan de bombillas y de desenchufar cargadores. No es que estén mal, es que mueven céntimos. Mientras tanto, en la misma factura suele haber entre veinte y cincuenta euros al mes colocados en sitios que no se miran nunca.
Para saber dónde buscar hay que entender que una factura de luz no es un número, son tres sumados: lo que pagas por tener potencia contratada, lo que pagas por la energía que gastas y los impuestos que van encima de ambos. Vamos uno por uno, de mayor a menor margen de ahorro.
1. La potencia: lo que pagas aunque no enciendas nada
El término de potencia es una cuota fija diaria. Se paga los 365 días del año, estés en casa o de vacaciones, y en una factura doméstica normal supone entre un cuarto y un tercio del total.
La mayoría de viviendas tienen más potencia contratada de la que necesitan, y el motivo suele ser que la fijó el constructor o el propietario anterior y nadie la ha tocado desde entonces. Cada kW que sobra son unos 3,5 a 5 euros al mes tirados.
Lo bueno de este concepto es que ahorrar aquí no te obliga a cambiar de costumbres: bajas la potencia y la factura baja todos los meses sin que notes nada en casa. Lo único que hay que hacer bien es calcular cuánta necesitas de verdad, porque si te quedas corto te saltará el automático. Lo explico con números en bajar la potencia contratada.
2. El precio de la energía: dos tarifas pueden llevarse un 30%
Aquí es donde más se fija la gente y donde más confusión hay, porque el precio del kWh que anuncia una comercializadora casi nunca es el que acabas pagando de media.
Dos cosas que conviene tener claras antes de comparar nada:
- Hay tres precios, no uno. En la tarifa doméstica estándar el kWh cuesta distinto según la hora: punta, llano y valle. Una oferta que anuncia un precio único está dándote una media, y la media esconde en qué franja es cara.
- El precio tiene fecha de caducidad. La mayoría de ofertas buenas duran doce meses. Al cumplir el año pasas a la tarifa general, que suele ser bastante más cara, y nadie te avisa.
Entre la tarifa más cara y la más ajustada del mercado, para el mismo consumo, puede haber un 30% de diferencia. Es el mayor salto de todos los que hay en esta guía, y es el que menos esfuerzo cuesta: no cambias nada en casa, solo el papel.
3. Las horas: mover el consumo sin gastar menos
Si tu tarifa discrimina por horas, el mismo kWh puede costarte la mitad según cuándo lo gastes. Las franjas, de lunes a viernes, funcionan así:
| Franja | Cuándo | Precio |
|---|---|---|
| Valle | De 00:00 a 08:00, y fines de semana y festivos enteros | El más barato |
| Llano | De 08:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a 00:00 | Intermedio |
| Punta | De 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00 | El más caro |
Lo que de verdad mueve la aguja aquí son los aparatos que calientan o enfrían: lavadora, lavavajillas, secadora, termo eléctrico y el coche eléctrico si lo tienes. Poner esos en valle o en fin de semana se nota. Lo que no se nota es apagar el router o quitar el cargador del enchufe: eso son céntimos al mes.
Ahora bien, esto solo compensa si de verdad puedes mover el consumo. Si en tu casa se cocina, se pone el aire y se ducha todo el mundo entre las siete y las diez de la tarde, una tarifa muy discriminada te puede salir peor que una plana. Lo desarrollo en discriminación horaria y en PVPC o tarifa fija.
4. Los aparatos: dónde sí y dónde no
La parte de los hábitos es la que más se repite y la que menos se cuantifica. Para que te hagas una idea de las proporciones en una vivienda media:
| Dónde se va | Cuánto pesa | Qué hacer |
|---|---|---|
| Climatización (aire y calefacción eléctrica) | Mucho, y concentrado en pocos meses | Un grado menos en invierno y uno más en verano se nota de verdad |
| Agua caliente (termo eléctrico) | Alto y constante | Programarlo en valle es de lo más rentable que hay |
| Frigorífico | Constante todo el año | Poco margen, salvo que sea muy viejo |
| Lavadora, lavavajillas y secadora | Medio, pero movible | Pasarlos a valle o a fin de semana |
| Iluminación | Bajo desde que todo es LED | Ya está hecho en casi todas las casas |
| Aparatos en espera | Muy bajo | Céntimos. No es donde está tu dinero |
5. El autoconsumo, cuando los números dan
Las placas solares son el único punto de esta lista que requiere inversión, y por eso va el último: antes de gastarte nada conviene haber ajustado la potencia y la tarifa, que no cuestan dinero.
Dicho eso, en una vivienda con consumo de día y buena orientación, el autoconsumo cambia la factura de categoría. Lo que marca la diferencia entre una instalación que se amortiza y otra que no es cuánto consumes mientras hay sol y cómo te compensan lo que viertes a la red. Está desarrollado en placas solares y autoconsumo.
6. La revisión anual: el ahorro que se pierde solo
Este no es un consejo para ahorrar, es uno para no perder lo ahorrado, y es el que más gente se salta.
Casi todas las subidas llegan al cumplir el año de contrato, cuando se acaba la oferta con la que entraste. La factura sube, pero sube poco a poco y entre meses de consumo distinto, así que casi nadie lo nota hasta que lleva medio año pagando de más. Apunta en el calendario la fecha en la que firmaste y revisa tu tarifa un mes antes.
Entonces, ¿cuánto se puede ahorrar de verdad?
Siendo honestos, depende de lo descuadrado que esté tu contrato. Un hogar que lleva años en la misma tarifa, con la potencia que puso el constructor y sin haberla revisado nunca, suele tener margen. Uno que cambió de compañía hace seis meses y ajustó la potencia, probablemente ya esté bien y lo mejor que puede hacer alguien es decírselo.
Lo que sí se puede afirmar es el orden: primero la potencia, luego la tarifa, luego las horas, y los hábitos al final. Hacerlo al revés es lo que lleva a la sensación de que ahorrar en luz no sirve de nada.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se puede ahorrar al cambiar de compañía de luz?
Entre la tarifa más cara y la más ajustada del mercado puede haber un 30% para el mismo consumo. Cuánto te toca a ti depende de lo lejos que esté tu contrato actual de lo mejor que hay, y eso solo se sabe mirando tu factura.
¿Qué ahorra más, bajar la potencia o cambiar de tarifa?
Suele ahorrar más cambiar de tarifa, pero bajar la potencia es más seguro y más inmediato: se nota todos los meses y no depende de cómo consumas. Lo normal es hacer las dos cosas, y empezar por la potencia.
¿Apagar los aparatos en espera ahorra mucho?
No. En una casa normal el consumo en espera son unos pocos euros al año. Está bien hacerlo, pero no es donde está tu dinero: tu dinero está en la potencia contratada y en el precio al que compras el kWh.
¿Hay que vivir en una zona concreta para que esto sirva?
No. El mercado eléctrico es nacional y todo lo de esta guía vale en cualquier punto de España. Nosotros somos de Almería y también trabajamos fuera de la provincia, porque el cambio se gestiona igual estés donde estés. Si eres de aquí, en ahorrar en luz en Almería hay lo que cambia en la provincia.
Si quieres saltarte toda la teoría: mándanos tu última factura por WhatsApp y te decimos en cuál de los seis puntos tienes margen y cuánto. Es gratis, y si ya estás bien también te lo decimos.
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